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Retrospectivas

Ocarina of Time regresa: gracias por la melodía que nos hizo soñar

Arte de The Legend of Zelda: Ocarina of Time con Link, Zelda, Sheik y Ganondorf

Aviso de spoilers: hablaremos del juego original sin reservas. Si aún no lo has jugado, quédate con la emoción y vuelve después.

Hay melodías que no necesitan presentación. Bastan unas pocas notas para que alguien, en cualquier lugar, cierre los ojos y vuelva a tener doce años. Eso es lo que hace The Legend of Zelda: Ocarina of Time, y este 5 de noviembre de 2026 vuelve a hacerlo con su remake para Nintendo Switch 2, anunciado durante el Zelda 40th Anniversary Direct, según Game Informer y Siliconera.

En Revista Kawaii hablamos de anime y manga, pero también de lo que nos hizo fans de las historias bien contadas. Y pocas historias nos enseñaron tanto sobre aventuras, amistad y crecer como esta. Esta es nuestra forma de darle las gracias.

La tarde en que todo cambió

Piensa en la época: televisores de tubo, tardes largas, un control con forma extraña y una palanca que por fin te dejaba caminar hacia donde quisieras. Quizás tuviste la consola, quizás la tenía un primo o un vecino, y de cualquier manera acabaste sentado frente a esa pantalla, con el corazón acelerado, sin saber que estabas viviendo algo que recordarías por décadas.

El juego salió en noviembre de 1998. No había guías en video ni foros que lo explicaran todo. Había curiosidad, paciencia y un amigo que te decía «oye, ¿ya llegaste al templo?». Lo que descubrías, lo descubrías con tus propias manos.

Un héroe que casi no habla

Link no necesita discursos. Empieza como un niño que no encaja, el único del bosque sin un hada a su lado, y termina cargando con el destino de un reino. Es el tipo de recorrido que los lectores de manga conocemos bien: alguien común que se atreve, tropieza, aprende y se hace más fuerte sin perder su esencia.

Por eso el viaje se siente tan cercano. Cuando Link deja su hogar, tú también sientes que dejas algo atrás. Un bosque pequeño, un puente, la despedida de una amiga y, de pronto, un campo enorme que se abre ante ti. Todos hemos tenido un momento así.

Cinco notas que se quedaron para siempre

La música es el corazón del juego. Con apenas cinco notas, la ocarina te permitía hablar con el mundo, invocar tormentas, cambiar el día por la noche o llamar a tu caballo. Quien tocó esas melodías sabe que se aprenden con los dedos y se recuerdan con el alma.

Según Zelda Universe, Eiji Aonuma mostró que en el remake se podrán tararear las notas al micrófono de la consola para tocar la ocarina. Casi 28 años después, el instrumento suena con tu propia voz. Es difícil pensar en un detalle más tierno.

El salto de siete años

Hay un momento que muchos recordamos con un nudo en la garganta: tomar la espada y despertar siete años después, ya adulto, en un mundo que cambió sin ti. Es una forma muy poderosa de hablar de la nostalgia, y de aprender que crecer también significa extrañar lo que dejaste.

Y, claro, también estaba el Templo del Agua. Nadie lo recuerda con indiferencia. Entre las botas de hierro y los menús, casi todos terminamos con una anécdota, un poco de rabia y mucho orgullo. Eso también es cariño.

Lo que trae el remake

De acuerdo con Game Informer, el juego adopta un estilo de «realismo estilizado» que cambia de forma notable el aspecto del original. Siliconera menciona nuevos diseños para Link y Saria, salto a voluntad, una cámara renovada y control por movimiento opcional. Tras unos 30 minutos de juego, Polygon lo describió como más ágil y preciso que el original, según recoge egamers.io.

La vara está altísima. El original conserva un Metascore de 99 y fue el primer juego en recibir un 40/40 de Famitsu. La versión de Nintendo 3DS de 2011 obtuvo 94, de acuerdo con Notebookcheck. Aun así, esta nueva versión intenta algo valiente: que quienes lo amaron vuelvan a casa y que quienes nunca lo jugaron entiendan por qué importa.

Gracias por el viaje

Un clásico no vive en una consola, vive en la gente. Hoy, quienes lo jugaron en 1998 tienen la oportunidad de abrazar a quienes fueron entonces, y una generación nueva podrá descubrir qué se sentía cruzar esa puerta por primera vez.

Cuéntanos: ¿cuál es tu primer recuerdo de Ocarina of Time? Déjalo en los comentarios, queremos leerlos todos.

Si quieres otra mirada a este día, nuestra revista hermana Entre Píxeles publicó su propia carta de amor al juego.

Fuentes: Game Informer, Siliconera, Zelda Universe, Polygon (vía egamers.io) y Notebookcheck.

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Escrito por

Nagato san

Nagato san es el editor de Revista Kawaii, la revista digital sobre anime, manga y cultura japonesa para lectores de Colombia y del mundo hispano.

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